Jefa de las prostitutas numero prostitutas españa

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Antonella se baja de un coche con una botella de tequila caro en la mano. Sabemos que debemos cumplir unas obligaciones, pero también queremos darnos de alta en la seguridad social, si queremos irnos un mes de vacaciones , tenerlo pagado, si nos queremos jubilar, poder jubilarnos, tener sanidad Ella cobra por servicio unos 20 euros, unos 1. Sin embargo, es en el Polígono del Gato, junto al antiguo casco histórico de Villaverde y el barrio de San Andrés, donde se concentran casi todas las prostitutas.

En esta zona el paisaje cambia y se observa un fuerte trasiego de vehículos, de los que continuamente entran y salen las mujeres. La Policía y las ONG que trabajan en la zona consideran que la mayoría son víctimas de trata que se prostituyen obligadas por las mafias.

Las meretrices les propusieron que buscase un espacio donde poder ejercer sin molestar ni ser molestadas. Los vecinos y los comerciantes de Marconi no ven las cosas como Antonella. Díaz asegura que no es partidaria de la abolición, pero tampoco de la regulación. Las multas van desde los a los Lo que sí se ve en el aparcamiento son coches de gran cilindrada y limusinas.

La colocó hace 10 años el anterior alcalde, José María Madrid, que también aparece hoy por el bar del pueblo. Dice que aquello le costó un disgusto. Le retrataron colocando la placa junto al dueño del garito y el jefe de la patronal de los prostíbulos, José Luis Roberto, un viejo conocido del negocio que también es líder de un partido político de ultraderecha.

Salía sonriente este agricultor, que a punto estuvo de hacerse cura. La foto apareció en toda la prensa local con el titular: El primer alcalde de España que apoya los clubes de alterne. En el pueblo hubo quien le criticó. Precisamente José María, un cordero de Dios, poniendo aquel cartel en un antro de perdición.

Nadie salía de su asombro. Él explica ahora, en frío, que fue una encerrona. Le invitaron a comer los del club y, como dice ser "hombre de bien", de los que no les gusta hacer un feo a nadie, allí que se presentó. Sin saber que iba a quedar inmortalizado como el primer edil en apoyar a los nigths clubs. Le dejó mal sabor de boca aquel traspiés. Pero nunca lo propongo yo". La indiferencia de primeras, esa mueca que pone José María a los que quieren acabar la noche en el club, es su pequeña venganza contra el negocio.

Aquí han actuado también Los Chicos o Manolo de Vega. Hay clientes de todo tipo: Se baila cumbia, salsa, merengue. La mayoría de las prostitutas son de Paraguay. Las redes de captación de chicas, antes instaladas en Brasil y Colombia, se han fijado ahora en el país suramericano. Trabajaba antes en su país de camarera con un sueldo miserable. Aquel rostro desconocido les dijo que, a partir de ese instante, trabajarían como prostitutas.

Luego, sin mediar palabra, los dos lugartenientes de aquel individuo las abofetearon a todas. Un par de chicas que se rebelaron recibieron puñetazos en las costillas y alguna patada en las piernas. Las restantes, muertas de miedo, ni rechistaron. Marina trabajó en aquel prostíbulo durante casi dos años. De cinco de la tarde a cinco de la mañana, todos los días de la semana. Cada jornada atendió a un mínimo de cuatro hombres.

Todo el dinero que ella cobraba se lo quedaba la mafia que la trajo a España, que a su vez pagaba al dueño del local -un español- por el alquiler de las habitaciones.

La chica logró escapar en julio de Una mañana, al amanecer, saltó por la ventana de su habitación hasta un patio trasero de aquel caserón. Luego, cruzó un vallado y salió corriendo. Los servicios sociales también la atendieron. Sin embargo, ella no quiso denunciar ante la Policía Nacional. Hoy, Marina reside en un pueblo de Castellón junto a su pareja, un valenciano.

La chica, de 27 años, es madre de dos niñas de dos y cuatro años. Para protegerla, en el relato anterior se han omitido datos de su historia personal. El incremento de la llegada a España de mujeres rumanas de entre 18 y 30 años para su explotación sexual en prostíbulos comenzó a mediados de la década pasada, tras una modificación legal del Gobierno fechada en que afectaba a la llegada de extranjeros a territorio español.

Desde ese año, la legislación exige el visado a todo ciudadano que quiera entrar en España procedente de países de Latinoamérica como Venezuela, Colombia, Cuba…. Hasta entonces, las mujeres latinas copaban los prostíbulos de este país. El idioma y la forma de ser, muy similar a la de los españoles, eran sus grandes atractivos para atraer clientes que consumieran alcohol y sexo.

Aunque Rumanía, que ingresó en la UE en , sigue sin pertenecer al espacio Schengen , las mafias comenzaron a trasladar a España a centenares de jóvenes con contratos de trabajo falsos.

Una vez dentro de Hungría, que sí pertenece a los 26 Estados del continente europeo que no tienen controles fronterizos internos, el viaje hasta España les resulta sencillo. Para el traslado de las chicas suelen emplear dos rutas: A principios de septiembre se detuvo a nueve miembros de una organización que prostituía en Ibiza a 10 rumanas, una de ellas embarazada.

Entonces se pone en marcha un círculo perverso: De esta forma, todas las partes ganan, salvo las mujeres. Pero las organizaciones de Rumanía aprendieron de sus hermanos mayores y perfeccionaron su forma de trabajar. Aunque emplean la violencia con las chicas, nunca les quitan la vida.

Su modus operandi es el siguiente.

jefa de las prostitutas numero prostitutas españa Grupo de prostitutas en las calles de Madrid. Vine a ganar dinero", asegura. La ley sanciona a clientes y prostitutas y se imponen sanciones sólo a clientes. En ellos, encierran a una o varias chicas y las prostituyen. La entidad Adoratrices ha atendido a mujeres, 23 de ellas menores. Las trabajadoras sexuales critican que el homicidio no se considere violencia machista.

Todo lo organizaba Esther con esmero, puertas afuera fingía ser fotógrafa profesional pero dentro del piso la cocaína circulaba con fluidez gracias a un par de taxistas que lo mismo trasladaban a las chicas como reponían la droga del local.

El modélico agente intentaba visitar poco la casa de citas. Alfredo, sólo intervenía si un cliente daba problemas o alguna de las prostitutas quería cambiar de aires sin permiso de la jefa del burdel.

Normalmente unas palabras del policía bastaban para calmar la situación. Eso hasta que apareció en escena Mariam es un seudónimo. Mariam llegó a España acuciada por la necesidad de ganar dinero y el préstamo de un inversor de raza gitana. Ella no lo sabía, pero con el tiempo acabaría de un plumazo con la idílica vida de Alfredo y Esther. Desde Paraguay Mariam recaló en Huelva dondé cayó en manos del gitano. Mariam no podía satisfacer la deuda limpiando casas, asi que terminó prostituyéndose en un club de Huelva pero el prestamista la violó y robó todo su dinero.

Mariam escapó a Madrid donde aterrizó en el burdel de Esther, de ahí escapó a Córdoba, y vuelta a Huelva donde se reencontró con el prestamista que volvió a darle una buena paliza. Mariam seguía pagando su deuda trabajando como prostituta hasta que un buen día un cliente la contrató como acompañante en un corto viaje a Madrid.

A la mañana siguiente, aquellos dos hombres reunieron a todas las chicas en un comedor de la planta inferior. Aquel rostro desconocido les dijo que, a partir de ese instante, trabajarían como prostitutas. Luego, sin mediar palabra, los dos lugartenientes de aquel individuo las abofetearon a todas. Un par de chicas que se rebelaron recibieron puñetazos en las costillas y alguna patada en las piernas.

Las restantes, muertas de miedo, ni rechistaron. Marina trabajó en aquel prostíbulo durante casi dos años. De cinco de la tarde a cinco de la mañana, todos los días de la semana. Cada jornada atendió a un mínimo de cuatro hombres. Todo el dinero que ella cobraba se lo quedaba la mafia que la trajo a España, que a su vez pagaba al dueño del local -un español- por el alquiler de las habitaciones.

La chica logró escapar en julio de Una mañana, al amanecer, saltó por la ventana de su habitación hasta un patio trasero de aquel caserón. Luego, cruzó un vallado y salió corriendo. Los servicios sociales también la atendieron. Sin embargo, ella no quiso denunciar ante la Policía Nacional. Hoy, Marina reside en un pueblo de Castellón junto a su pareja, un valenciano.

La chica, de 27 años, es madre de dos niñas de dos y cuatro años. Para protegerla, en el relato anterior se han omitido datos de su historia personal. El incremento de la llegada a España de mujeres rumanas de entre 18 y 30 años para su explotación sexual en prostíbulos comenzó a mediados de la década pasada, tras una modificación legal del Gobierno fechada en que afectaba a la llegada de extranjeros a territorio español.

Desde ese año, la legislación exige el visado a todo ciudadano que quiera entrar en España procedente de países de Latinoamérica como Venezuela, Colombia, Cuba…. Hasta entonces, las mujeres latinas copaban los prostíbulos de este país. El idioma y la forma de ser, muy similar a la de los españoles, eran sus grandes atractivos para atraer clientes que consumieran alcohol y sexo.

Aunque Rumanía, que ingresó en la UE en , sigue sin pertenecer al espacio Schengen , las mafias comenzaron a trasladar a España a centenares de jóvenes con contratos de trabajo falsos. Una vez dentro de Hungría, que sí pertenece a los 26 Estados del continente europeo que no tienen controles fronterizos internos, el viaje hasta España les resulta sencillo. Para el traslado de las chicas suelen emplear dos rutas: A principios de septiembre se detuvo a nueve miembros de una organización que prostituía en Ibiza a 10 rumanas, una de ellas embarazada.

Entonces se pone en marcha un círculo perverso: De esta forma, todas las partes ganan, salvo las mujeres. Pero las organizaciones de Rumanía aprendieron de sus hermanos mayores y perfeccionaron su forma de trabajar. Aunque emplean la violencia con las chicas, nunca les quitan la vida. Su modus operandi es el siguiente. Junto a varios de sus lugartenientes y a las dos jefas que introduce en el grupo para vigilarlas, el proxeneta hace caja con lo generado esa noche por cada una de las mujeres.

Después, a la que menos clientes ha tenido ese día, le pegan en presencia del resto. Es su forma de adoctrinarlas y atemorizarlas. Tiene otras formas de generar dinero con las mujeres: En el caso de las bodas forzadas, las redes de trata con origen en Rumanía casan a las chicas con ciudadanos extranjeros fuera del espacio Schengen que quieren obtener la Tarjeta de Residencia de Familiares de Comunitarios. Normalmente, los casamientos se producen con hombres de origen subsahariano, a los que les cobran en torno a Las mafias nigerianas, también muy vinculadas con la explotación sexual de mujeres, suelen casar a sus cabecillas con rumanas para que éstos puedan permanecer de forma regular en el país y moverse sin ataduras por Europa.

Aunque ante la Justicia española las chicas se casan de forma voluntaria, en realidad lo hacen bajo coacción de la red que las trajo a España.

Lo lógico es que no vuelvan nunca a tener contacto con sus supuestos maridos. Por otro lado, las mafias rumanas han conducido el negocio de la prostitución desde los clubes de alterne hasta pisos particulares. En ellos, encierran a una o varias chicas y las prostituyen.

Suelen tener entre 14 y 20 años. A la rumana María nombre ficticio la trajeron a España siendo menor de edad.