Precio de prostitutas prostitutas significado

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Lo hago a sabiendas de que no existe una nosología que incluya a todos estos clientes; a sabiendas de que voy a verme defraudado si persigo un perfil particular, un tipo de personalidad en la que pudieran agruparse. Casi todos los trabajos de divulgación o académicos que se encargan del tema coinciden en ocultar y silenciar el lugar de los clientes. Estos escritos, al tiempo que vehiculizan la digna intención de estudiar el fenómeno y denunciarlo, protegen con un manto de inocencia a los usuarios.

La explotación de mujeres, de niños y niñas se hace posible sólo gracias al cliente, aunque su participación en este asunto aparezca como secundaria, como secuela de un flagelo, como subproducto de una oferta. No se reconocen así. Al poner el énfasis en los clientes pretendo, también, reformular la pregunta que generalmente tiene a las mujeres por destinatarias.

Para comenzar, arriesgo un camino: El tímido pero alentador debilitamiento del patriarcado, si no mantiene una relación causal, al menos coincide con el auge de la trata. Un cualquiera Los clientes son tipos como cualquier otro: Señores de cuatro por cuatro y muchachos de bicicleta. Son diputados y electricistas; curas y sindicalistas. Son capacitados y discapacitados. Son tipos sanos y enfermos. En definitiva, todo varón homo o heterosexual, en cuanto ha dejado de ser niño, es un potencial cliente.

Así, no sería exagerado afirmar que la sola condición de varón ya nos instala en una población en la que hay grandes posibilidades de convertirse en consumidor. Recientemente, Nicole Ameline, ministra de la Paridad y la Igualdad Profesional equivalente a la Secretaría de la Mujer de Francia, recibió una investigación realizada en ese país y auspiciada por el Mouvement du Nid.

La investigación consistió en una encuesta, entrevistas semidirigidas y grupos de reflexión con varones que voluntariamente aceptaron participar del proyecto. Fueron convocados a través de avisos que aparecieron en los diarios incluso en periódicos de distribución gratuita bajo la siguiente consigna: En ocasiones, las prostitutas trabajan dentro de prostíbulos.

Estos recintos cuentan con espacios donde las mujeres bailan o se exhiben para seducir a hombres con quienes, una vez acordada la contratación del servicio, se dirigen a un sector privado para mantener relaciones sexuales.

La situación laboral y jurídica de las prostitutas varía de acuerdo al país. En algunas naciones europeas, la prostitución es una actividad reconocida y regulada por el Estado: También es frecuente que el proxenetismo sea considerado como delito.

Es importante destacar la diferencia entre la mujer adulta que, por voluntad propia , se convierte en prostituta, y aquella que es obligada a ejercer la prostitución.

En el segundo caso, las prostitutas son víctimas de una red de trata. La red de trata es una actividad que consiste en lucrar con la explotación de personas, generalmente con fines sexuales, aunque también incluye trabajos forzados, extracción de órganos y servidumbre.

Es una parte perversa y compleja de la sociedad, que se nutre de un trabajo constante y de la combinación de varias fuerzas para mantener su accionar bajo un velo. Esto no significa que no sea posible divisar su presencia en la calle, sino que aquellos que podrían hacer algo para erradicarla se niegan a actuar, para mantener a salvo sus intereses.

Así, no sería exagerado afirmar que la sola condición de varón ya nos instala en una población en la que hay grandes posibilidades de convertirse en consumidor. Recientemente, Nicole Ameline, ministra de la Paridad y la Igualdad Profesional equivalente a la Secretaría de la Mujer de Francia, recibió una investigación realizada en ese país y auspiciada por el Mouvement du Nid.

La investigación consistió en una encuesta, entrevistas semidirigidas y grupos de reflexión con varones que voluntariamente aceptaron participar del proyecto. Fueron convocados a través de avisos que aparecieron en los diarios incluso en periódicos de distribución gratuita bajo la siguiente consigna: La mayoría de los clientes habituales y ocasionales explican su debilidad por las prostitutas en función de su timidez, del temor a las mujeres o por otras inhibiciones.

Ubican el by pass a la prostitución cuando el contacto con las mujeres verdaderamente deseadas se les ve dificultado. Como víctimas de sus propias insuficiencias, aspiran a la comprensión y pretenden otorgarle un sentido aceptable al consumo sexual pago. En este grupo se encuentran los varones que fundan su misoginia en experiencias conyugales desastrosas, divorcios controvertidos que vinieron a confirmar lo que siempre sospecharon: Para ellos, un abismo separa a la compañera afectuosa y cariñosa, que han elegido como novia o madre de sus hijos, del personal mercenario que contratan para satisfacer sus necesidades.

Estos varones sólo pueden ligarse sexualmente con mujeres que ni por lejos evoquen los objetos incestuosos prohibidos, ya que su vida erótica permanece disociada en dos direcciones: Si aman a una mujer, no la desean. Y, si la desean, no pueden amarla. En las prostitutas encuentran mujeres que no necesitan amar para poder desear. El 43 por ciento de los encuestados adhirió a esta postura por considerarla una excelente elección para varones casados, que, aun teniendo conflictos conyugales, no estaban dispuestos a correr el riesgo de una ruptura matrimonial.

La mayoría se queja de experiencias que los dejan defraudados, disconformes y decepcionados; otros prefieren aceptar que se sienten ridículos y patéticos por tener que recurrir a la prostitución. Y esta considerable limitación en la elección de objeto se debe a la distancia que mantiene con la siempre anhelada corriente cariñosa que, pese a todo, el cliente espera.

Contradicción freudiana que los varones encuestados por Bouamama vienen a confirmar. Contradicción e insatisfacción de los clientes que, aun así, no alcanza para perturbar el auge indetenible de la demanda de prostitución. Las prostitutas pueden desarrollar su actividad de distintas maneras. Hay mujeres que se manejan de forma independiente, mostrando su cuerpo en diferentes lugares para atraer a los clientes.

Otras se desempeñan bajo las órdenes de un proxeneta. En ocasiones, las prostitutas trabajan dentro de prostíbulos. Estos recintos cuentan con espacios donde las mujeres bailan o se exhiben para seducir a hombres con quienes, una vez acordada la contratación del servicio, se dirigen a un sector privado para mantener relaciones sexuales.

La situación laboral y jurídica de las prostitutas varía de acuerdo al país. En algunas naciones europeas, la prostitución es una actividad reconocida y regulada por el Estado: También es frecuente que el proxenetismo sea considerado como delito. Es importante destacar la diferencia entre la mujer adulta que, por voluntad propia , se convierte en prostituta, y aquella que es obligada a ejercer la prostitución. En el segundo caso, las prostitutas son víctimas de una red de trata.

Un cualquiera Los clientes son tipos como cualquier otro: Es el barrio del teatro, de las tabernas y de las prostitutas. En definitiva, todo varón homo o heterosexual, en cuanto ha dejado de ser niño, es un potencial cliente. En ocasiones, pueden viajar con sus clientes durante varios días y pueden o no tener relaciones sexuales. Ante esto, el mecanismo de protección de las personas con recursos ha sido utilizar el clasismo, crear otra profesión a partir de lo que hace siglos que se conoce.